ansiedad generalizada

Preocupada todo el tiempo? Atención… puede tratarse de una ansiedad generalizada.

El trastorno de ansiedad generalizada (TAG) se manifiesta a través de preocupaciones continuas, exageradas y no realistas, sobre dos o más circunstancias o temas de la vida cotidiana.

Este trastorno es más frecuente en mujeres, especialmente entre las madres y amas de casa, aunque se presenta también en chicas jóvenes solteras y, en menor medida, en hombres.

Las personas que tienen este trastorno, temen continuamente que le ocurra algo grave a alguno de sus familiares, o tener problemas económicos o tragedias familiares.

Estas personas tienen la sensación de estar continuamente alertas y no tienen capacidad para relajarse. Suelen tener comportamientos exagerados de control de sus seres queridos y comprobación de que se encuentran bien.

Suelen dar mucha importancia y pasar mucho tiempo pensando negativamente en los problemas cotidianos reales o imaginados. Sienten síntomas de ansiedad, que pueden llevar a sensación de cansancio, rigidez muscular, dolores de cabeza, inquietud, insomnio, pudiendo con el tiempo, afectar negativamente a la salud física de la persona.

 

¿Cómo superarlo?

 

Con la terapia adecuada, estas personas pueden aprender a vivir una vida más libre de ansiedades y preocupaciones mediante el aprendizaje de una serie de habilidades y estrategias:


1. Enseñarles  a afrontar adecuadamente situaciones difíciles y estresantes. Por ejemplo, aprender a verlas como retos y no como amenazas, aprender a buscar soluciones en vez de tener la mente bloqueada por pensamientos negativos que no solucionan el problema, aprender a pedir ayuda cuando sea necesario, aprender técnicas de solución de problemas.


2. Muchas de estas personas llevan una vida muy activa, siempre están ocupadas  y no tienen tiempo para ellos mismos, o bien anteponen las necesidades de otros a las suyas propias. Es importante ayudarles a encontrar un equilibrio entre sus ocupaciones y sus necesidades de descanso. Tienen que aprender a dedicar una parte del día a sí mismos en vez de dedicar todo su tiempo al trabajo, a los demás, a sus tareas domésticas.


3. Enseñarles a interpretar las situaciones de modo realista. Estas personas tienden a exagerar, a ser excesivamente perfeccionistas, a centrarse en lo negativo Por ejemplo, pensar: “si se retrasa es porque algo malo le pasò sin tener en cuenta otras alternativas como un atasco en carretera). Por tanto, es importante enseñarles a tener un pensamiento más constructivo.


4.Técnicas de relajación. Dada la gran tensión que tienen estas personas, la relajación se convierte en una parte muy importante de la terapia.


5. Técnicas de respiración. Enseñarles  a respirar correctamente y practicar varias veces al día respiraciones profundas y lentas es importante.