| ![]() por Fátima Ledezma
| Miedo a hablar en público El miedo a hablar en público, está entre los miedos más comunes, son muchas las personas que pasan mal si tienen que hablar en público. Cuenta Mario cuanto sigue refiriéndose al miedo que siente cuando tiene que hablar ante un público “En clase, cuando tengo que hablar en voz alta delante de los demás me entra pánico…La noche antes de exponer un trabajo no puedo dormir. Y minutos antes me late el corazón a mil, me sudan las manos y me tiembla todo el cuerpo….temo hacer el ridículo ante los demás, que pensarán y dirán de mi, y prefiero callarme”. Lo mismo que a Mario nos ocurrió cuando tuvimos que hacer uso de la palabra ante un público. ¿Por que es tan generalizado el temor a hablar en público? La creencia subjetiva que cada uno tiene de que al hablar en públicoy ser el centro de atención de un grupo de personas puede parecer tonto o estúpido ante ellos. Se tiene temor a quedarse en blanco a no saber que decir, a que la gente se ría, se aburra, o se marche mientras se habla. La razón principal es el miedo al ridículo. Síntomas de este miedo a hablar en público son: Sentir ansiedad antes de comenzar a hablar (ansiedad anticipatoria) Quedarse en blanco, no saber qué decir Palpitaciones, que el corazón comience a latir más deprisa. Temblor en la voz y en las piernas Algunas personas incluso pueden sentir mareo, angustia o desmayo Confusión de ideas Sudoración copiosa Rubor facial Sequedad en la boca Dolor de cabeza Urgencia urinaria Tartamudeo. Bajo volumen de voz. Ideas que ayudan a superar el miedo a hablar en público 1. Tratá de estar bien preparado sobre lo que queres contar a otros, hablá de algo que conoces o te es familiar. Es mucho más fácil sentirse cómodo y trasmitir un mensaje si se habla de algo que se conoce. 2. Tené en cuenta, qué preguntas pueden hacer los integrantes del auditorio. 3. Revisá el lugar donde vas a hablar si es posible, el micrófono, atril, etcétera. 4. Tené una copia de seguridad con conceptos básicos por si te quedas en blanco. 5. Practicá el discurso, si es posible ante la familia o un grupo de amigos mejor, para ir ganando seguridad 6. Conocé a la audiencia ante quienes vas a hablar 7. Practicá una técnica de relajación rápida. No es difícil y con la práctica puede ayudarte mucho a controlar la ansiedad. 8. Aunque creas que sabes bien el material o tema del discurso, no dudes en hacer “ensayos”. Los mejores oradores hoy lo son gracias a tener más experiencia. Los ensayos te ayudan a ganar confianza a la hora de dar tu charla o discurso. 9. Practicá el discurso a solas en voz alta, varias veces. 10. Grabá tu discurso o las ideas generales en una cinta para escucharte y así perfeccionar tu discurso. 11. Exponé tu discurso mirándote al espejo, al principio te puede resultar incómodo, vas a ver que luego de familiarizarte con tu imagen hablando te va a generar mayor concentración y seguridad ante tu auditorio. Importancia del diálogo interno En el momento de hablar en público cada uno de nosotros pensamos y nos decimos una serie de cosas que pueden ser positivas o, por el contrario, más negativas. Este diálogo interno, depende de cómo sea, va a suponer un aumento o una disminución de angustia o de miedo. Algunas frases como: no voy a poder, no voy a lograr, es imposible para mí…, tenemos que afrontarlas y establecer estrategias útiles para modificarlas por: puedo, soy capaz, voy a lograr, soy un buen orador, me gusta comunicarme con la gente, otros lograron y yo también puedo!! Una ayuda para cambiar este tipo de diálogos internos a nivel de pensamientos es utilizar visualizaciones, es decir, proyecciones mentales de las imágenes de lo que queremos lograr, en nuestro caso, el propósito es poder dominar la conducta de hablar en público, mostrando competencia y seguridad. En este sentido, uno puede hacer el ejercicio práctico de imaginarse a su auditorio en positivo: interesado y motivado por la intervención, entusiasmado uno mismo en exponer las ideas más originales e importantes, recibiendo algún agradecimiento de alguien del público al que le ha servido el contenido de la charla o, simplemente, las caras de las personas con sus asentimientos, sus muestras de interés. No dudar en hacerle frente al miedo de hablar en público Es importante no evitar las situaciones de hablar en público, sino, al contrario, afrontarlas. La conducta de hablar en público no es heredada ni recibida genéticamente, sino que se puede aprender y mejorar. Podemos tomar como ejemplo al padre de la oratoria Ateneo Demóstenes quien por su perseverancia inagotable y su constante entrenamiento logró vencer sus defectos. Los testimonios de los escritores de la antigüedad nos dicen que logró vencer su pronunciación confusa y ceceosa poniéndose piedrecitas en la boca y recitando así fragmentos de poemas, se lo veía de pie en la playa, increpando, gesticulante a las bulliciosas olas, dirigiéndoles interminables discursos, con estos fatigosos ejercicios Demóstenes logró superar todos sus defectos y alcanzó la perfección en el arte de la oratoria. Uno de los grandes problemas del ser humano es hablar en público, así como, por el contrario, una de las mayores y más reconocidas, admiradas habilidades del hombre es hablar bien en público. |

