Qué hombre desean hoy las mujeres 

 

-Las mujeres en general esperan todavía que los hombres las protejan, respondiendo a una posible necesidad ancestral que puede ser genética. 

-La protección que anhelan las mujeres modernas no implica dependencia, ni la posibilidad de ser anuladas como personas, sino que significa necesidad de apoyo con plena libertad para ser ellas mismas, respetando su identidad y singularidad y reconociendo su valor como persona única y distinta. 

-La mujer siempre necesitó este tipo de protección del hombre, sólo que en otros tiempos, el medio cultural  no le permitía tener conciencia de ello. 

-La protección no necesariamente incluye ser mantenida económicamente por el hombre, porque el poder económico siempre va acompañado del poder sobre las decisiones. 

-A toda mujer le agrada que el hombre sea atento, sepa expresarse bien y tenga buenos modales y que no utilice su superioridad física para beneficiarse solamente él, sin tener en cuenta a los que están a su alrededor, en inferioridad de condiciones. 

-La imagen que tienen las mujeres de los hombres que aún se encuentra en el inconsciente colectivo, es la del héroe mitológico, el que salva a la doncella de los malvados, el que es capaz de jugarse la vida por ella, y de realizar proezas para lograr su amor. 

-El hombre que desea conquistar a una mujer debe saber que jamás se deberá precipitar, que deberá actuar con una estrategia que exija el tiempo necesario para obtener los resultados concretos deseados, sin atreverse a dejarse llevar por la impaciencia o arrebatos, por la necesidad imperiosa de lograr objetivos a corto plazo. Porque ninguna mujer desea ceder ante la presión sino que anhela rendirse ante la pasión del amor. 

-A las mujeres les agradan los hombres aseados y prolijos, que no se dediquen demasiado a su persona pero que sean capaces de estar presentables y limpios. 

-En general, les agradan los hombres que tienen algo que decir y que para ello tengan un vocabulario abundante y fluido, aunque físicamente no sean tan bien dotados. Porque la belleza física sirve para una primera impresión, que luego puede cambiar al advertir que sólo se trata de alguien que sólo es un cuerpo bien formado sin nada adentro. 

-Las mujeres prefieren a los hombres que no eluden los compromisos, no sólo en sus relaciones afectivas sino en todas las oportunidades en que se enfrentan con un desafío. 

 -Las atraen los hombres generosos y no los mezquinos, que no piensen en acumular dinero para obtener poder sino para compartir, realizarse y crecer.